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Consumo responsable

Consumir responsablemente

Jueves, 25 de octubre, 2012
Por: Patricia Ávila Luna


Para El Taller Imaginario es muy importante fomentar una cultura más justa y equitativa entre las personas y con nuestro planeta. Una forma de alcanzar esta meta es a través de la promoción de un consumo responsable, por ello buscamos que quienes estén interesados en nuestros servicios y productos (y otros de uso cotidiano) se detengan un momento a pensar sobre lo que quieren consumir y por qué lo consumen.

Entendemos el CONSUMO RESPONSABLE como una manera de satisfacer nuestras necesidades básicas valorando la justicia social, la protección del medio ambiente, la ética y la sustentabilidad; siendo coherentes con nuestros valores y tomando decisiones de compra bien informadas.

Para conseguir lo anterior es importante que reflexionemos y seamos críticos al momento de adquirir algo. Algunos puntos importantes que debemos tomar en cuenta son:

1) No comprar de forma compulsiva: ¿realmente necesito esto?
2) Conocer todo lo que hay detrás del producto que adquiriremos: quién lo hizo y cómo, en qué condiciones se fabricó, con qué materiales, cómo llega a mí, qué consecuencias tiene su elaboración.
3) Pensar en los efectos que tendrán nuestras elecciones en el entorno social: reflexionar sobre las personas que intervienen en la producción, sobre todo en sus derechos humanos y laborales.
4) Analizar cómo me afecta el consumo de ciertos productos: consumir productos saludables y de preferencia orgánicos, pensar cómo lo que consumo repercute en mi bienestar físico, espiritual y emocional.
5) Buscar productos duraderos que no deban remplazarse continuamente.
6) Saber las consecuencias que tiene nuestro consumo en el medio ambiente: con qué materias primas se produce, ¿son tóxicas?, ¿generan residuos?, cuánta energía se necesita para producirlo, qué tipo de energía es, ¿podría reciclarlo o reutilizarlo?.
7 )Decidir qué tipo de comercio queremos favorecer: comprar de manera local y regional, apoyar a los pequeños productores y grupos vulnerables, promover el comercio justo, no regatear.
8) Buscar alternativas que minimicen la explotación: hacer intercambios o trueques, buscar productos de segunda mano, saber reparar lo que tenemos, reutilizar.
9) Conocer nuestros derechos como consumidores.
10) Fomentar las buenas costumbres de consumo y denunciar las malas.

 

Así es que ya tenemos por dónde empezar, el primer paso es tener la información adecuada y con base en ella decidir lo mejor para actuar en consecuencia. Los invitamos a reflexionar un poco sobre esto y buscar de qué manera podemos ser consumidores responsables haciendo pequeños cambios en nuestras acciones diarias.